ECONOMIA
Estamos ante una situación delicadísima en cuanto a la situación económica de nuestro país. Los principales partidos de la oposición están centrados en ganar las elecciones y no parecen interesados en resolver los problemas que aquejan a las familias y empresas. Los millones de trabajadores que están en paro son una muestra triste de nuestra realidad y de nada sirve las consignas que se lanzan para ganar votos, ya que solo sirven para anunciarnos la distancia que hay entre lo que pasa a nuestro alrededor y lo que ellos están dispuestos a valorar según su realidad.
Las empresas ya no tienen medios suficientes para sostener su circulante y el recurso a solicitar un crédito pasa por tener que disponer de unos avales y garantías que a todas luces son casi imposibles de conseguir, por lo que la única salida es despedir a miles de trabajadores.
Los autónomos están en la misma situación con el agravante que son empresas pequeñas y los avales y garantías, para conseguir créditos, comprometen a familias y a su entorno que les puede llevar a la ruina total.
Puede que haya llegado la hora de ver como posibilidad el valorar si los derechos de los trabajadores, no se podrían reducir, temporalmente, hasta que amaine esta situación y aplicar las reformas estructurales para poder mantener los puestos de trabajo.
Es preocupante lo que se indica sobre las cajas de ahorros y sus dificultades para subsistir. Tener que utilizar el fonde garantía de depósitos y al parecer, no ser suficiente para cubrir las morosidades, y tener que cubrir los descubiertos con deuda píblica quew tendremos que pagar todos con impuestos, es algo que se sale de lo normal y que nos costará sudor y lagrimas para enderecer este desaguisado.